
Estimados colegas,
El miércoles 21 de octubre, en la página 25 de Últimas Noticias -sección Cartas al director- salió la siguiente perla:
Reorientación sexual para gays y lesbianas
En el estudio denominado What Research Shows de la National Association for Research and Therapy of Homosexuality, basada en más de cien años de experiencia en estudios clínicos y de investigación, se demuestra que hombres y mujeres pueden disminuir su atracción homosexual no deseada y desarrollar su potencial heterosexual de forma no dañina. Asunto muy conveniente, pues los homosexuales tienen experiencias y factores de riesgo de patología médica, psicológica y relacional muy superiores a la población en general. A pesar del Sida, los homosexuales dando rienda suelta a prácticas sexuales sin protección y copan el más alto número de casos de enfermedades de transmisión sexual. Se sabe que más de un tercio de ellos/as son drogadictos, y el 40% de los adolescentes homo reportan intentos de suicidios. Además, su incidencia en trastornos mentales es mayor que en heterosexuales: de alimentación, de la personalidad tales como paranoias, depresión y ansiedad. También se sabe que las relaciones homosexuales son específicamente violentas. La Narth, según 600 reportes clínicos, concluyó que el tratamiento de reorientación sexual fue un éxito para muchos individuos, motivados, con comportamientos/atracción homosexual indeseados gracias a la ayuda terapéutica o por mediación religiosa. Psicólogos y psiquiatras deben ofrecer éticamente asistencia psicoeducativa y terapéutica para aquellos gays y lesbianas que quieran abandonar su orientación sexual.
Lisa Justiniano
NP 6590841
Madrid, España
A continuación les transcribo mi respuesta. Aprovecho la oportunidad para invitarlos a establecer el diálogo con el periódico y con la comunidad en general. Pueden enviar sus cartas a edrangel@cadena-capriles.com y amedina@cadena-capriles.com. Siéntanse en libertad de enviarla con copia a DiverPsi (diverpsi.org) para difundirla a los demás miembros.
Estimado Editor,
El miércoles 21 de octubre, en la página 25 de Últimas Noticias, en la sección Cartas al director, apareció una carta sobre Reorientación sexual para gays y lesbianas, firmada por Lisa Justiniano, una aparente lectora desde España.
Como profesional de la Psicología, y como especialista en el área de la prevención del VIH y el SIDA, veo con preocupación que se publiquen mensajes pseudocientíficos que confunden a la población y perpetúan el clima de homofobia que reina en la cultura venezolana.
Me pregunto, en primer término, cuál es el propósito de una carta como esa. Obviamente, cada cual tiene el derecho de expresar sus opiniones. Sin embargo, que un periódico de circulación nacional la publique sin ningún contexto me genera muchas inquietudes respecto a las intenciones reales de la lectora, del editor y el periódico. Más allá de esta inquietud personal, me preocupa sobremanera el efecto de esta información errada en los lectores y en los adolescentes que van a pagar las consecuencias de esos prejuicios expresados bajo la forma de supuesto conocimiento psicológico.
Los que trabajamos en el área sabemos que National Association for Research and Therapy of Homosexuality (NARTH) es una organización títere de los los intereses de la derecha religiosa estadounidense y que sus investigaciones se encuentran completamente sesgadas por este trasfondo ideológico. No investigan para conocer sobre el tema, sino para confirmar sus creencias ya establecidas. Este enfoque, por supuesto, es completamente ajeno a cualquier perspectiva científica.
El mejor ejemplo lo coloca la lectora, al hacer una asociación retorcida entre homosexualidad, adicciones y suicidios. ¿Sabrá la población general que los suicidios son causados por la homofobia del entorno, más que por la propia orientación sexual? ¿Sabrá la lectora que la homosexualidad ocurre tal como ocurre la heterosexualidad, es decir, que no se elige? ¿Sabrá la población general que las principales organizaciones de salud mental del mundo indican precisamente lo contrario, que las terapias “reparadoras” o de conversion son nocivas y que los profesionales de la salud mental debemos, más que rechazarlas, oponernos abiertamente a ellas?
Amparado en el derecho a réplica, espero que esta carta también sea publicada. Estoy a su disposición para cualquier información adicional que requiera. Temas tan emocionalmente sensibles como el de la homosexualidad requieren un diálogo abierto, más que recomendaciones basadas en prejuicios encubiertos.
Saludos cordiales,
Carlos Rivas
Psicólogo/Psicoterapeuta
CI 11.565.219
FVP 4850
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